La armadura espiritual del Caballero

El Honor y la Distinción de ser Caballero, le lleva a la obligación de atender su Armadura, trabajando fielmente; ya que poco y breve es el tiempo que pasa en la tierra.
Libremente y por su Fe, baja la Armadura Espiritual que recibe por el rito del armado, como galardón que su Señor le da.
Por su trabajo, al Caballero un día le vendrá la Paz que el Señor le dará.
Por tu cumplimiento en dar y servir, Honrado y Golorioso por el tiempo seréis, Caballero.