EL ORIGEN GERMANO DE LAS ÓRDENES RELIGIOSO-MILITARES CATÓLICAS


EL ORIGEN GERMANO DE LAS ÓRDENES RELIGIOSO-MILITARES CATÓLICAS


Por gentileza de nuestro hermano de armas, Don Manuel Fernández Espinosa.



HERENCIA ANCESTRAL CRISTIANIZADA

El pacifismo que prevalece en el cristianismo actual se escandaliza ante un fenómeno netamente medieval: las Órdenes religioso-militares. ¿Cómo es posible que los cristianos llegaran a empuñar las armas? ¿No contradice esto el mandamiento de "amar al prójimo", incluso al enemigo?
 
La interpretación pacifista de los Evangelios complace una mentalidad acomodaticia como la actual y esta interpretación se regodea en reducir a Jesucristo a un manso cordero, olvidando que también es llamado "León de Judá" (Ap. 5, 5). De un tiempo a esta parte se ha subrayado la mansedumbre de Jesucristo, atendiendo a su primera venida para morir en Cruz y se ha relegado que nos está prometida una segunda venida de Jesucristo, en la que no vendrá para morir dócilmente en la Cruz, sino para imponer su reino de justicia. Esta reducción de Jesucristo y esta visión del cristianismo ha calado en la mentalidad de una mayoría de cristianos actuales, debido a muchas razones que sería tedioso compendiar aquí.

Digamos que el mismo Jesús de Nazareth dice: "Nolite arbitrari quia pacem venerim mittere in terram; non veni pacem mittere, sed gladium" (Mt. 10, 34) ["No penséis que he venido a poner paz en la tierra; no vine a poner paz, sino espada"]. Dígase lo que se quiera: podría interpretarse que es metáfora, pero nos parece que el concepto de "paz" (como el de "amor") es la clave para interpretar más atinadamente lo que siempre nos está diciendo Cristo. La paz de Cristo no es la paz a la que, en este mundo, aspiramos todos: o sea, que no haya guerras. Frente a la paz mundana se alza una paz sobrenatural. Cristo nos habla de la paz, sí; pero no de la paz de los pacifistas que condenan la guerra y de paso desarman a los buenos contra el empuje de los malos. Lo que para cada cual sea más importante (este mundo o el otro) es lo que decanta a cada cual bien a favor de la interpretación que rechaza la guerra (como un avestruz que esconde la cabeza), o bien a entender que, dado que en este mundo no puede haber paz mientras haya malos que quebranten la convivencia pacífica, la defensa propia es legítima. Como apunta Gómez Salazar: "Nada más ajeno al cristianismo que la guerra é injusta agresión al prójimo, pero muy conforme al mismo el principio del Derecho natural: Vim vi repellere licet, y la defensa del inocente contra la agresión de que es objeto. Esto se propusieron las mencionadas Órdenes militares" (1). Es "lícito repeler la violencia con la violencia" había asentado el Digesto de Justiniano.
 
Las Órdenes religioso-militares son fruto de la germanización del cristianismo. Para que pudieran brotar en la Cristiandad muchos fueron los peligros que había que conjurar: las invasiones normandas en el norte de la Europa cristiana y el peligro meridional en que se hallaba esa Europa, amenazada por el Islam invasivo: en España nos enteramos de ello muy pronto. Según un historiador de la Iglesia: "Una de las pruebas más notables del modo como la Iglesia penetró con su espíritu toda la vida medioeval, y acertó a crearse órganos para sus fines necesarios, se halla en la maravillosa alianza entre la Caballería y el Monacato, realizada en las Órdenes militares, las cuales debieron su origen a las Cruzadas y a las circunstancias particulares de España y del Reino de Jerusalén" (2).
 
En efecto, es precisamente en las zonas de fricción donde asistimos a la creación de las primeras órdenes religioso militares cristianas: 
 
-En la España de la Reconquista nace, según Rodrigo Jiménez de Rada, el año 844 la Orden de Santiago. Muchos refutan esta fecha que ofrece el Primado de Toledo en su "De rebus Hispaniae", tal vez más abajo descubramos que Jiménez de Rada no estaba tan equivocado.
 
-En Prusia los paganos refractarios habían martirizado en el siglo X a San Adalberto de Praga y en el siglo XI a San Bruno de Querfurt con dieciocho compañeros. Cristián, Obispo de Prusia, fundó la Orden de los Caballeros de Dobrín que fueron barridos en la batalla de Estrasburgo y sus supervivientes pasaron a engrosar lo que se llamó los Hermanos de la Espada que se integrarían en la Orden de los Caballeros Teutónicos. En el Báltico también hubo presencia de órdenes religioso-militares: en Livonia se erigieron los Hermanos de la Espada y en Lituania estuvieron los de la Orden Teutónica.
 
-En los Santos Lugares, tras las Cruzadas, aparece la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén, la de los Caballeros Hospitalarios de San Juan y, aunque nacida en Francia, la famosísima Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón (los Templarios).
 
EL ORIGEN DE LAS ÓRDENES RELIGIOSO MILITARES

 
Uno de los asuntos que más disputas suscita es averiguar el origen de las Órdenes religioso militares. Y cuando decimos origen nos preguntamos por sus precedentes: ¿tuvieron las Órdenes religioso-militares antecedentes? Es lógico pensar que sí. En ese caso, ¿cuáles son las instituciones que las antecedieron en las que pudieron inspirarse los fundadores de las Órdenes religioso-militares católicas?
 
Se han dado dos respuestas a esta interrogante. 
 
HIPÓTESIS ISLAMIZANTE: Desde principios del siglo XIX, los trabajos del orientalista austríaco Joseph Barón von Hammer-Purgstall (1774-1856) apuntarían que las órdenes militares católicas toman su inspiración del modelo musulmán de los "hashshashin" (los asesinos), con los que se dice que entraron en contacto los caballeros Templarios. Poco después de von Hammer, en 1820, el arabista D. José Antonio Conde y García (1766-1820), en su "Historia de la dominación de los árabes en España sacada de varios manuscritos y memorias arábigas", indicaría que las órdenes militares cristianas tomaron como modelo los "ribat" musulmanes (castellanizado: "rábidas"), centros que acogían a los muyahidin (forma plural árabe para designar a los que hacen la Yihad, aunque en español se dice muyahidines): en esta especie de fortalezas-monasterios los muyahidines se consagraban a la oración para hacer la guerra santa.
 
ORIGEN PAGANO-GERMÁNICO: Estas explicaciones que encuentran los antecedentes de las órdenes religioso-militares en instituciones islámicas han prescindido de atender a otros antecedentes que ya estaban presentes en los tiempos más remotos de la Europa precristiana: las "Mannerbunde", las "cofradías de hombres". Lo mismo en la Roma de los orígenes, que en la Hispania prerromana, que en Escandinavia podemos rastrearlas. Podemos describirlas a grandes rasgos como cofradías guerreras paganas que combinaban la vida en comunidad de guerreros que se identificaban con un animal totémico: en los pueblos nórdicos eran los "berserkir" (los vestidos con piel de oso) que entraban en batalla poseídos por el espíritu del oso, o del lobo, o del toro. Se sabe de ellos: lo mismo en el sur que en el norte de Europa. Los guerreros vinculados a ellas por sagrados juramentos combinaban la vida religiosa (pagana) con la guerrera (3).
 
El historiador Henri Focillon (1881-1943) encontraba la explicación de la expansión normanda en dos fuerzas diametralmente opuestas para él: el cristianismo que lentamente iba aceptándose entre los bárbaros septentrionales y "el mantenimiento de las tradiciones y de las virtudes bárbaras en toda su pureza". Según el mismo autor, para conservar esas tradiciones guerreras los vikingos contaban con un centro que venía a ser el Santuario de las tradiciones paganas nórdicas: la fortaleza de Jomsbourg: "parece ser que el centro -escribe Focillon- de conservación y entrenamiento fue la famosa fortaleza de Jom o de Jomsbourg; en las circunstancias difíciles se acudía a los vikingos de Jom; allí se mantenía el vigor impetuoso de la gente" (4).
 
En la fortaleza de Jom (Jomsborg) parece que vivieron los llamados jomsvikingos entre los años 960 y 1043. En la "Jómsvíkinga Saga" se nos cuenta la fundación de Jomsborg por Palnatoke, caudillo vikingo danés, así como la constitución de la cofradía de los Jomsvikingos que acogía selectivamente a vikingos que, sometiéndose a pruebas diríamos que iniciáticas, pasaban a formar parte de una congregación que vivía una estricta vida de guerreros que, a la vez, profesaban con toda pureza las tradiciones paganas y la vida militar, aunque como mercenarios cabía alistarlos bajo las banderas cristianas. Aunque muchos autores han relegado la cofradía de los Jomsvikingos a lo legendario, siendo Jomsborg una suerte de fortaleza mítica, una de las autoridades en la materia, Eric Graf Oxenstierna, escribe: "Los "jomvikingos" de la desembocadura del Oder merecerían un capítulo especial. Se ha hablado mucho de ellos en las leyendas, pero la arqueología no ha podido encontrar sus huellas. Pocas noticias nuevas se han tenido de ellos durante los últimos decenios. Parece ser que su ciudad más rica y comercial fue Wollin" (5).
 
Tenemos así que no es menester recurrir, por lo tanto, ni a los "asesinos" ni a las "rábidas" musulmanas, para entender que en la confrontación del cristianismo con el mundo germánico se pudiera producir esa simbiosis que dio por resultado nuestras Órdenes religioso-militares, capaces de poner la belicosidad al servicio de la defensa caballeresca del prójimo, de los más débiles y oprimidos.
 
Tendríamos que tener en cuenta que la Reconquista de España no hubiera sido factible de no conservarse la idea movilizadora que se afanaba por la restauración de la Gothia Hispánica. Por ello los incipientes focos de resistencia en nuestro septentrión peninsular conservaron celosamente muchas instituciones de los visigodos que -por muy romanizados y cristianizados que estuvieren- no dejaron nunca de mantener una piadosa reverencia por las tradiciones ancestrales. De ahí que el prestigioso filólogo español Enrique Bernárdez haya llamado la atención sobre las concomitancias que existen entre las sagas nórdicas y el Poema de Mio Cid. Las tradiciones germanas nunca desaparecieron de entre nosotros. El enamorado caballero leonés Suero de Quiñones (1409-1459) traía al cuello una argolla como prueba de rendido amor y esclavitud por su esquiva dama Doña Leonor de Tovar y, para librarse de esta vergonzosa señal de servidumbre que se había aplicado a sí mismo, se presentó ante el rey Juan II para concertar su propio rescate compitiendo con todos los caballeros de Europa que vinieran a disputarle el Paso Honroso (6). Aunque no por razones de amor cortés, como en el caso de Suero de Quiñones, el uso de llevar voluntariamente un distintivo de vergüenza (a modo de voto religioso) solo redimible merced a una acción heroica es antiquísimo entre los pueblos germanos. Esta usanza se encuentra recogida en la "Germania" de Tácito: "Los más valientes se colocan, además, un anillo de hierro (cosa ignominiosa para esta gente) y lo llevan como una atadura hasta que se liberan de ella con la muerte de un enemigo" (7). Vemos, pues, que el motivo por el que Suero de Quiñones protagonizó en el año 1434 la defensa del Paso Honroso (librarse de la argolla) era uso de los germanos, ya comentado por Tácito a caballo de los siglos I y II d. C. (y eso es la fecha en que vivió Cornelio Tácito, pero la costumbre germana haremos bien en suponerla todavía más remota en el tiempo). 
 
Teniendo en cuenta que las tradiciones germánicas (y, más todavía algo tan vital como sus instituciones religioso-guerreras) nunca se desvanecieron del todo entre los reconquistadores que se sabían herederos de los visigodos, es plausible que Rodrigo Jiménez de Rada remontara la fundación de la Orden de Santiago a la batalla de Clavijo, pues debía resonar entre nuestros antepasados que, lo mismo que Santiago Matamoros se había puesto a la cabeza de nuestras huestes en la de Clavijo, en tiempos inmemoriales el tuerto Odín, a la cabeza de sus mesnadas, recorría todavía los bosques primigenios de Europa en una frenética y espectral "cacería salvaje": la Asgardsreia danesa, la Odens jakt sueca, la Raging Host alemana. Y si el séquito fantasmagórico de Odín eran los guerreros muertos en batalla, los seguidores de Odín en la tierra habían sido los berserkes y aquel último reducto de los Jomsvikingos, órdenes religioso militares paganas.

El bienaventurado Apóstol Santiago, como caudillo, también merecía una orden.
 
NOTAS:
 
(1) Gómez Salazar, Sr. D. Francisco, "Discurso en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas", con motivo de su recepción pública, Madrid, 1885.
 
(2) Marx, J., "Compendio de la Historia de la Iglesia", Editorial Librería Religiosa, Barcelona, MCMXLVI.
 
(3) Sobre este tema he tratado someramente algo en "Cofradías guerreras del lobo en la Península Ibérica", en el blog de MUNDIVM.
 
(4) Focillon, Henri, "El año mil", Alianza Editorial, Madrid, 1987.
 
(5) Eric Graf Oxenstierna, "Los vikingos", Luis de Caralt Editor, Barcelona, 1977.
 
(6) Pero Rodríguez de Lena, "Libro del Passo Honroso defendido por el excelente cavallero Suero de Quiñones", Espasa-Calpe, Madrid, 1970.
 
(7) Tácito, "Agrícola. Germania. Diálogo sobre los oradores", Biblioteca Básica Gredos, Barcelona, 2001.

Panteón a los Héroes de las Navas

El panteón a los héroes de las Navas, es un espacio anexo a la iglesia; el cual ha sido recuperado con el fin de restaurarlo, y darle la notoriedad que se merece. Recordemos, que ahí hay enterramientos de Caballeros de la Santa Cruz, que lucharon junto al Rey Alfonso VIII en defensa de lo que hoy conocemos por España. Gracias a estos Caballeros, en el día de hoy estamos libres del yugo musulman.



Fotografía nocturna, por gentileza de Don Nicolás Callejas y Sánchez.

Navas, el épico jardín central de la Reconquista, que comenzó en Covadonga y terminó en Granada. Bien parece ser el triunfo más eminente de esta gran epopeya, que no tiene igual en la historia ni siquiera en la poesía. Se honre y permanezca, como la primera Coalición Europea en defender la Libertad, rompiendo cadenas de la tirana esclavitud.

Cruz de los Caballeros de la Santa Cruz

La Cruz de los Caballeros, es una cruz que llevaban de forma personal  los Caballeros que nos precedieron, en la noble empresa de la defensa de este territorio nuestro ahora llamado España.
Como forma de honrar a estos antepasados de armas, solicitamos permiso para replicar dicha Cruz, y poder ser portadores de la misma adaptada en la forma de llevarla a los tiempos modernos.




Cruz que de cada uno de sus brazos sale una esfera (Geometría del Solar Heráldico de las Navas), y en centro el Caballero Cristo vestido con loriga o cota de malla de Caballería del siglo XIII.


Los Caballeros de la Santa Cruz o Caballeros de las Navas, la portaran si así lo desean. Se portara como medalla distintiva en el uniforme de la Orden, o como el Caballero en cuestión estime oportuno.




Medalla Cruz distintiva del Caballero Cristo






Un Caballero bajo las Ondas de la Luz:

Camino sobre hierba, y pienso en los Arcángeles. Siento a Miguel, caminando a mi derecha rociandome de compasión. Gabriel va a mi izquierda, proporcionándome dirección y propósito. Uriel va delante aportandome iluminación interior. Rafael va por detrás potenciando las capacidades curativas que dispongo, mientras insuflan todas sus bondades y todos sus dones.

Palabras del Santo Rey Fernando, el llamado III.

Cronica del Viaje a Valencia de Alcántara

Crónica del Viaje a Valencia de Alcántara (Cáceres)
 
 
11 de agosto del año de nuestro Señor de 2017
 
 
Es el día sin duda alguna de exaltación de mi espíritu, de paz, fraternidad e historia para la Orden a la que represento como humilde Caballero de Orden de Caballeros y Ballesteros del Rey Fernando III y Santísima Vera Cruz.
 
Bajo el mandamiento de mi Ilmo. Maestre y Hermano de Orden de Navas de Tolosa y bajo historia de España que se presta a nuestros antepasados, se me traslada a la ciudad histórica española y tierra noble de reyes, santísima ciudad nuestra Valencia de Alcántara (Cáceres), como cometido de localizar la imagen de Nuestra Señora Rocamador que nuestros nobles e ilustres caballeros veneraban y la portaron aquellos lugares que conquistaron, enviados por el Excmo. Obispo de Palencia quien solicito ayuda a su Majestad el Rey Fernando III “El Santo” para conquista de Extremadura, talla que se encuentra en Iglesia y Parroquia Rocamador de esta Ilustrísima Villa de Valencia de Alcanzar, y así queda escrito y plasmado en libros editados por esta Orden.
 
Con fraternal y hermoso recibimiento de hermanamiento por Ilmo. Señor Sacerdote de esta ciudad D. DAVID FLORES FLORES, perteneciente a diócesis de Cáceres, consagrado en esclavitud mariana y docente de Universidad Católica de la provincia de Cáceres, comienzo la mañana con un amable recibimiento de Sr. Padre. D. David Flores, quien con solemne amabilidad antes que nada me invita a tomar un café a charlar distendidamente, enseñarme y dirigirme a todo los monumentos históricos de esta villa.
 
Nuestra primera visita es la Iglesia de San Pedro de Alcántara, de estilo románico del siglo XIII, en la cual se encuentra una talla de nuestro Rey Fernando III de Castilla llamado “El Santo”,
 
 
IGLESIA SAN PEDRO DE ALCANTARA
 


REY FERNANDO III, EL SANTO
 

Nos dirigimos seguidamente a Parroquia Nuestra Señora de Rocamador, de estilo Gótico que data del Siglo XVI, donde nos encontramos en su altar, con nuestra santísima virgen Nuestra Señora de Rocamador llevada por nuestros nobles caballeros tras la conquista de la Extremadura Leonesa y depositada en esta Parroquia.
 
 
 
PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE ROCAMADOR
( En este Templo se celebro la ceremonia nupcial de de Isabel hija de los Reyes Católicos con D. Manuel el Afortunado, Rey de Portugal hecho que se rememora cada verano con la recreación de la Boda Regia en Valencia de Alcántara en la que organiza y participa activamente D. DAVID FLORES FLORES, sacerdote de Valencia de Alcántara (Cáceres))
 
 
 
ILMO. SACERDOTE DE VALENCIA DE ALCANTARA D. DAVID FLORES
(PARROQUIA NUESTRA SEÑORA ROCAMADOR)


 

 

CABALLERO DE LA ORDEN, SR. DE REY
(PARROQUIA NUESTRA SEÑORA ROCAMADOR)
 
 
 


INTERIOR PARROQUIA NTRA. SEÑORA ROCAMADOR
(ESTILO GOTICO SIGLO XVI)
 
 
 


SACERDOTE D. DAVID FLORES Y CABALLERO SR. DE REY, ANTE LA VIRGEN NUESTRA SEÑORA DE ROCAMADOR
 

 

VIRGEN NUESTRA SEÑORA DE ROCAMADOR
(ENTREGADA POR NUESTROS CABALLEROS EN SIGLO XIII)

 

OBRA ARTISTICA ATRIBUIDA A D. LUIS MORALES
LA VIRGEN Y LOS SANTOS JUANES, ES UN RETABLO INTEGRADA
POR OCHO TABLAS ENSAMBLADAS QUE SE RECOGE
 
 



HISTORIA DE OBRA ARTISTICA DE D. LUIS MORALES: LA VIRGEN Y LOS SANTOS JUANES.

Aparece el Niño Jesús escribiendo, lo que es insólito en los cuadros españoles, y según nuestro ilustre paisano José María Valverde lo escrito está en arameo y traducido reza: “ Dios de sacrificio” o “Cordero de Dios”. Fue venerado el cuadro en dicho palacete hasta finales del siglo XVI, que pasó en depositó al Convento de las Monjas Clarisas. Según escritura ante notario, lo vende Juan de Guzmán y Morales a dichas monjas por 1500 reales. De aquí pasó después a la Parroquia de Rocamador, instalándose en la sacristía del templo donde se le ha conservado con el mismo retablo que tenía en su origen. En Diciembre de 1986, finalizó una restauración a fondo del cuadro, realizada por un equipo de técnicos de Bellas Artes, en la Iglesia de Santiago de Cáceres, aprovechando que allí se realizaba la restauración del retablo del altar mayor de aquel templo. Fue colocado el 30 de Diciembre de dicho año en el lugar que ahora ocupa en el lateral izquierdo del templo arciprestal, con mejor iluminación y más visibilidad que en la sacristía. La obra de restauración duró del 14 de Octubre al 30 de Diciembre. Es una obra de estilo manierista, con el anacronismo histórico de las edades que representan Juan el Bautista, Juan Evangelista y Jesús Niño. Se precisa la elegancia de la Virgen con la pluma en la mano izquierda, como de repuesto para el Niño escribiente, y el triángulo perfecto que forma la mano del Bautista, la cabeza del cordero y la mano derecha del Evangelista.
 
 
 
 
 

EN EL CENTRO DEL ALTAR EL CRISTO DE LAS BATALLAS DE BERRUGUETE


 
Otra joya artística conservada en el templo de Rocamador es la talla del “Cristo de las Batallas”, nombrada vulgarmente como “el Cristo del Garabato” por la retorcida figura que el escultor dio al crucificado.

Se le atribuye al famoso Alonso de Berruguete, pero no hay documentación que lo pruebe fehacientemente, sólo datos de distintos técnicos y testimonios logrados a través de consultas realizadas. La traza de la talla y su excelente acabado son también pruebas de que no fue hecha por un escultor cualquiera. Realizado en torno al primer ¼ del s. XVI, sufrirá diversas restauraciones ( en el 1751 retoques de Cristo y cruz por Pedro González , en 1763 retoques de pintura por José Salgado ), más los cambios de lugar en la iglesia (en el s. XVIII se estaría construyendo un retablo que lo situaría en uno de los lados cercanos al espacio central de la cabecera).
Nos dirigimos seguidamente a Parroquia San Antonio de Padua, que data del año 1830, que ha sido restaurada y recuperada por los Sacerdotes de esta noble e histórica villa, quedando en un estado excelente

 

SACERDOTE D. DAVID FLORES A NUESTRA LLEGADA
A LA PARROQUIA DE SAN ANTONIO DE PADUA
 


INTERIOR DE PARROQUIA DE SAN ANTONIO DE PADUA
DESTACAR LA RESTAURACION Y CONSERVACION EXCELENTE
 



TALLA DE SAN ANTONIO DE PADUA
(Sacerdote de orden Franciscana, proclamado Doctor de la Iglesia el 16 de Enero de 1.946 por el Papa Pio XII)

 


ALTAR PARROQUIA DE SAN ANTONIO DE PADUA


Después de una mañana ajetreada y llena de Historia y Patrimonio Artístico que alberga esta ciudad tan emblemática en la Historia de España, nos dirigimos por cortesía y amabilidad de D. David Flores y nuestro amigo dueño regente del magnifico y extraordinario restaurante D. Víctor “Vitin”, y en compañía del Exmo. Sr. Presidente de la Revista con más antigüedad de España Revista Valbon D. Paco Sánchez Otón y su esposa Dª. Lola Guillén Ramos.


 

 
 
 
Crónica escrita y fotografías, por gentileza de nuestro hermano de armas, Don Antonio Rey y Dorado.
 

Asistencia a los Actos de la Orden de la Jarra y el Grifo

El pasado día 15 de agosto de 2017, una delegación de Caballeros de esta Orden se desplazo hasta la localidad de Medina del Campo, invitados por la Orden de la Jarra y el Grifo, para asistir a los actos de su Día Mayor.
La Orden de la Jarra y el Grifo, fue creada por el Infante Don Fernando el día 15 de agosto de 1403. Actualmente, ha sido recuperada por los Medinenses del siglo XXI; poniendo en el lugar que corresponde, a una Orden de Caballería de estas características.

https://ordendelajarrayelgrifo.wordpress.com/












Los actos contaron con el apoyo y la presencia de las autoridades locales, que representan a todos los Medinenses.



Los Caballeros de esta Orden asistentes al Día Mayor de la Orden de la Jarra y el Grifo, fuimos honrados con la imposición de su divisa, el Collar de la Jarra y el Grifo.

En la imagen, la imposición de la divisa a nuestro Maestre D. Nicolás.


 
 
 

Los Caballeros D. Antonio, D. Benjamin, y al fondo D. Ricardo, con sus respectivas divisas impuestas.





La imagen siguiente, se corresponde con el Collar otorgado por la Orden de la Jarra y el Grifo, para ser expuesto en la Casa de las Ordenes.




Así mismo, el Ayuntamiento de Medina del Campo obsequió a nuestra Orden con una replica de una letra de cambio.


Imagen de la letra de cambio:


 
 
 
El Rey de Armas de la Orden, como representante del Solar de las Navas, entrego la siguiente distinción por su buen hacer, a la Orden de la Jarra y el Grifo.
 
 
En resumen, una jornada maravillosa en el que el tiempo acompañó, apoyando en su Día Mayor a la Orden hermana.
 
 
En Santa Elena, a 17 de agosto del año de Nuestro Señor de 2017.
 
 

Colaboración en la protección del patrimonio cultural local

La Orden ha contribuido a proteger el patrimonio local.  En este caso, una antigua cántara de aceite usada como lienzo, para dejar plasmada una reproducción de la iglesia de la Santa Cruz mandada construir por el rey Alfonso VIII.











Concretamente, está representada la reforma de primeros del siglo XIX donde la Iglesia queda tal y como está en la actualidad, bajo la advocación de Santa Elena; dejando una capilla a la Santa Cruz en recuerdo de la antigua.
En la pintura se observa tanto el torreón de la antigua iglesia, como la torre de espadaña actual; además de la primera casa esquinada, como nueva población del Rey Carlos III. Así como el puente de donde toma el antiguo nombre la calle el puente.
Dicha tinaja se encuentra en el Mesón de Despeñaperros.
La Orden está así cumpliendo con una de sus misiones, "proteger el patrimonio".

Visita Medina del Campo

La Orden de Caballeros y Ballesteros de la Santa Vera Cruz del Rey Fernando III, asistirá a los actos que tendrán lugar el 14 y 15 de agosto de 2017, en la localidad Castellana de Medina del Campo.
La asistencia está motivada, por la invitación recibida de parte del Maestre de la Orden de Caballeria de la Jarra y el Grifo, para hacer acto de presencia en el día Mayor de la Orden; dentro del marco de las celebraciones de la VI Semana Renacentista.








Obsequio de las Franciscanas del Pozo Santo de Sevilla a la Orden

Las religiosas Franciscanas del Pozo Santo de Sevilla, y de la mano de la Madre mayor, han obsequiado a esta Orden con un purificador  para cubrir las Santas Reliquias del Lignun Crucis y Santa Elena.
Una forma de agradecer los trabajos que se están realizando, para revocar parte del zócalo de la fachada el cual estaba en mal estado.
Recordamos que estos trabajos se están realizando, junto con la Soberana Orden de San Carlos.
El purificador es un objeto realizado artesanalmente por las religiosas; lo que le da un mayor valor simbólico:



Restauración en el Pozo Santo de Sevilla

La Orden de Caballeros y Ballesteros de la Santa Vera Cruz del Rey Fernando III, junto con la Orden de San Carlos, han colaborado activamente este pasado fin de semana, en la restauración que se está llevando a cabo para acondicionar la Casa Madre de las Franciscanas Terciarias del Tránsito y Asunción de Nuestra Señora: